Una vida de oso

Me está gustando escribir, jeje. Aprovechando que tenemos este blog entre Águila, Pita y yo les voy a platicar un poco de mi , para que no vayan a pensar: “¿quién es ese oso que nos escribe?”, y mejor digan “¡aaah es Kosso! ya me acordé de él” jeje. Bueno, les cuento un poquito de mí.

Nací y crecí en Ciudad Arcilla, no es un lugar tan bonito pero lo considero como mi hogar, además hay puestos de comida muy buenos. Cuando era un oso pequeño dicen mis papás que era muy travieso, aunque me cuidaban mucho y nada malo pasó (bueno, está esa vez que metí las garras en el panal de abejas, después les contaré). Era hijo único, siempre vi contentos a mis papás aunque mamá se enojaba cuando hacía pinturas con el spaguetti en las paredes, no entiendo por qué  no les gustaba, era como artístico.

De niño no tenía muchos amigos, no salía mucho así que veía televisión, aunque desde la primaria conocí a Águila y Pita. Al principio eran muy molestos, pero Pita me ayudaba con mis tareas y Águila me defendía de los compañeros que me molestaban por ser un oso, nunca se los dije pero después de mis papás son los seres que más quiero, bueno, aunque se enojan cuando me invitan a comer porque no me lleno con facilidad y a veces tengo que acabarme sus platillos, jeje.

En la preparatoria Águila me convenció de practicar un deporte y el que más me gustó fue el fútbol americano. Es bueno ser uno oso para jugar, al principio me dijeron que tenía aumentar más mi peso y…se me pasó un poco la mano n_n. Mi mamá me daba de comer licuados de proteínas, hamburguesas, filetes y cosas de-li-ci-osas. Me divertía mucho y me gustaba jugar con los Arcilleros, pero cuando me salí de la escuela lo tuve que dejar  y buscar un trabajo para hacer cosas de adulto.

Cuando terminamos la prepa Pita y Águila siguieron estudiando, yo no supe que carrera elegir (y la verdad no tenía tantas ganas jeje) por eso busqué un trabajo también para ayudar en mi casa. La empresa en la que trabajo se llama “Data-R-cilla” , no es tan malo el trabajo, tengo que capturar los datos de la gente que vive en la ciudad, en que gastan su dinero, cuantas veces van al baño, si tienen jardín, que tipo de aspersores les gusta y cosas así.  No es algo que me encante peeero, me da lo suficiente para pagar el Internet, cable y poder seguir comiendo cosas deliciosas.

Después de un tiempo, mis papás decidieron irse a vivir al campo, fuera de Ciudad Arcilla para estar más tranquilos, así que me dejaron esta casa para que aprendiera a vivir solo y ser independiente; “un oso adulto debe hacer lo que un oso adulto tiene qué hacer”, eso me dijo mi papá el día en que se mudaron. Es noche comimos pizza con atún y hojas de maple, nos reímos mucho y la pasamos muy bien. En ese momento sabía que sería un oso responsable…bueno… casi.

Cuando Pita terminó la universidad buscaba un lugar y la invité a vivir conmigo, ¡pero no piensen mal eeh! Yo tengo novia, se llama Samantha y la conocí desde la prepa, la quiero mucho. Pita no quería seguir viviendo con sus papás y yo tenía cuartos disponibles (aunque ella prefirió cavar su madriguera debajo de la casa). Nos llevamos muy bien, sólo que a veces no me deja disfrutar mis programas de tele porque quiere que le baje el volumen mientras estudia, pero me encanta ver Breaking Bear y sobre todo el mejor programa del mundo, Dos Panes Bailando, ¡es tan gracioso!

Águila también regresó y le rente un espacio en casa (bueno, “renté” es un decir, porque no le cobro nada, jeje); la pasamos muy bien y nos divertimos mucho, solo que ahora tenemos que rescatar a Ciudad  Arcilla o algo así.  No se muy bien a qué se refieren Águila y Pita con eso, pero son mis amigos y los voy apoyar, aunque hay veces que prefiero quedarme dormido en el sillón pachonsito que me regaló mi papá para poder ver mis programas favoritos sobre todo porque ya viene la nueva temporada de Juego de Osos y queremos saber qué le pasó al oso polar Juan Nieves.

Espero que les haya gustado lo que les escribí amigos… ya me voy a comer y dormir un rato. Que se la pasen bien, jeje.

aguila-serie-animada-historia-de-kosso

 

Una respuesta a “Una vida de oso”

  1. Francisco torres dice:

    Esta bonita la reflexión de las personas que quieren superarse tienen que seguir estudiando y el oso q ya no quiso estudiar pero queria mejorar su entorno y solo con la ayuda de los demas pudierón hacerlo formando un gran equipo.

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